
Impulsar la fabricación electrónica con alternativas químicas más seguras: una hoja de ruta completa
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Introducción
La fabricación electrónica es un eslabón esencial de la cadena mundial y afecta directamente a la salud y seguridad de unos 15 a 18 millones de trabajadores. Un solo producto puede contener miles de sustancias químicas, muchas potencialmente peligrosas. Sin controles eficaces de exposición, pueden amenazar gravemente la salud laboral.
La creciente demanda social y comercial de sostenibilidad lleva a empresas, consumidores e inversores a esperar de los productos electrónicos mayores estándares ambientales, sanitarios y de seguridad, además de rendimiento.
Para afrontar este reto, IPC (Association Connecting Electronics Industries) y Clean Electronics Production Network (CEPN) publicaron conjuntamente la Guía de alternativas más seguras en la fabricación electrónica. Esta guía ofrece una hoja de ruta sistemática de cuatro pasos para alcanzar los objetivos de transformación hacia una fabricación ecológica y segura.
Paso 1: identificar sustancias peligrosas en procesos y productos
La primera tarea de una sustitución más segura es sensibilizar e identificar con precisión las sustancias peligrosas utilizadas actualmente en procesos y productos.
Ya en los años 1980, los informes de mayores riesgos sanitarios entre trabajadores de semiconductores llamaron la atención sobre los peligros químicos. En procesos como la fabricación de placas de circuitos, se manipulan sustancias para grabado, galvanoplastia, recubrimiento y limpieza, especialmente disolventes volátiles, con riesgos importantes de exposición.
Las empresas deben centrarse en categorías concretas de sustancias peligrosas e impulsar su eliminación gradual o sustitución. Para identificar las prioritarias pueden consultar diversas normas de referencia sobre sustancias de alta peligrosidad, por ejemplo:
Tipo | Ejemplos de sustancias peligrosas | Peligros principales |
Metales pesados/metaloides | P. ej., plomo, cromo VI, etc. | Asociados con carcinogenicidad, neurotoxicidad, toxicidad reproductiva y del desarrollo. |
Disolventes orgánicos | P. ej., tricloroetileno, tolueno, etc. | Pueden presentar carcinogenicidad, toxicidad reproductiva, neurotoxicidad, etc. |
Retardantes de llama | P. ej., 3,3′,5,5′-tetrabromobisfenol A, etc. | Pueden presentar carcinogenicidad, alteración endocrina y bioacumulación, etc. |
Plastificantes | P. ej., ftalato de dioctilo, ftalato de diisodecilo, etc. | Pueden presentar toxicidad reproductiva, carcinogenicidad, alteración endocrina, etc. |
Sustancias poli- y perfluoroalquiladas (PFAS) | P. ej., PFOS, PFOA, etc. | Pueden asociarse con carcinogenicidad, toxicidad del desarrollo y persistencia. |
Para identificar sustancias cuya eliminación sea prioritaria, las empresas deben consultar referencias autorizadas de alta peligrosidad, como California Prop 65, las sustancias GreenScreen® Benchmark-1 y las sustancias químicas ChemFORWARD Hazard Band F.
Además, las clasificaciones de peligro del GHS (que abarcan carcinogenicidad, toxicidad reproductiva, sensibilización y toxicidad aguda/crónica) son una base esencial para la evaluación integral.
Hay que evitar especialmente la «sustitución lamentable»: reemplazar la sustancia original por otra químicamente similar y peligrosa. Por ello, según esta guía, es imprescindible una evaluación completa antes de aplicar cualquier sustitución.
Paso 2: conseguir apoyo interno para sustituir sustancias peligrosas por alternativas más seguras
Tras identificar las sustancias peligrosas, el segundo paso es obtener apoyo en todos los niveles de la organización para impulsar alternativas más seguras.
Adoptarlas protege eficazmente la salud de los trabajadores y aporta un valor comercial significativo:
Menores costes y riesgos de cumplimiento normativo;
Menor riesgo de lesiones y enfermedades laborales;
Mayor competitividad al cumplir o superar las exigencias de los clientes;
Menor riesgo de interrupciones de suministro por eliminaciones graduales reglamentarias; y
Apoyo a programas y objetivos de responsabilidad social empresarial y sostenibilidad
La práctica ambiental de Apple ofrece un ejemplo ilustrativo. Ha designado «Smarter Chemistry» como una de sus tres prioridades de sostenibilidad. En colaboración con Clean Production Action (CPA), estableció la norma GreenScreen Certified™ para limpiadores y desengrasantes, impulsando alternativas más seguras en todas las plantas de montaje final. Este logro se mantiene desde 2018 y demuestra que pueden ampliarse estas alternativas incluso en entornos de fabricación electrónica complejos.
Paso 3: identificar y aplicar alternativas más seguras
Con el apoyo interno conseguido, comienza la fase principal de ejecución: aplicar soluciones alternativas más seguras. Puede abordarse en dos niveles:
1. Buscar ingredientes químicos más seguros
Los proveedores y equipos de I+D de formulaciones, como limpiadores, pueden usar marcos y listas de evaluación para explorar ingredientes más seguros:
ChemFORWARD SAFER™: utiliza su base de evaluaciones de peligros químicos para ayudar a las cadenas a identificar alternativas más seguras. Evaluadores independientes auditan todos los ingredientes de los productos candidatos y les asignan una banda de peligrosidad.
GreenScreen® for Safer Chemicals: método ampliamente utilizado para comparar peligros químicos, que clasifica las sustancias desde Benchmark 1 (evitar: sustancia preocupante) hasta 4 (preferir: sustancia más segura).
US EPA Safer Choice: mantiene la Safer Chemical Ingredients List (SCIL), con ingredientes evaluados como más seguros que los tradicionales.
TCO Accepted Substance List (ASL): sus sustancias deben cumplir criterios de seguridad específicos, como GreenScreen Benchmark 2, 3 o 4, o ChemFORWARD Hazard Band A, B o C.
Enhesa Scivera LENS®: plataforma en línea de evaluación de peligros basada en GHS que clasifica las sustancias en cinco categorías: negro (peligro alto), rojo (peligro alto), amarillo (moderado), verde (bajo) y gris (datos insuficientes).
2. Buscar productos químicos más seguros
Los equipos de compras y otros pueden consultar directamente listas de productos certificados más seguros:
ChemWorks: proyecto colaborativo respaldado por Apple y gestionado por ChemFORWARD, con limpiadores y desengrasantes más seguros que, tras evaluarse, cumplen normas de certificación punteras.
GreenScreen Certified™ for Cleaners & Degreasers: exige criterios de divulgación, listas de sustancias restringidas (RSL), evaluación de peligros y ensayos analíticos.
ChemSec Marketplace: plataforma donde los proveedores presentan alternativas a sustancias peligrosas. Los productos deben cumplir criterios sanitarios y ambientales específicos, como no contener SVHC añadidas intencionadamente en concentraciones superiores al 0.1%.
TURI (Toxics Use Reduction Institute): situado en UMass Lowell, ofrece la base CleanerSolutions™, que reúne resultados de ensayos de su laboratorio para ayudar a encontrar alternativas más seguras.
ToxFMD Screened Chemistry®: evalúa la toxicidad para la salud humana y el medio ambiente de todas las sustancias que pueden declararse y asigna al producto una puntuación de 0 a 50.
US EPA Safer Choice: evalúa los productos acabados y todos sus ingredientes frente a criterios específicos de salud humana y medio ambiente. Los productos conformes figuran en la web de EPA y pueden llevar la etiqueta Safer Choice.
Paso 4: mantenerse al día sobre alternativas más seguras
La sustitución química es una optimización continua. Las empresas deben establecer mecanismos para seguir oportunamente los avances en alternativas más seguras.
Tradicionalmente se utilizaban listas de sustancias restringidas (RSL) y restringidas en fabricación (MRSL). Recientemente han ganado terreno las listas positivas, como TCO ASL y EPA Safer Choice SCIL, que orientan mejor la sustitución.
Para mantener la información actualizada e impulsar la aplicación práctica, conviene integrar en la gestión química plataformas y proyectos colaborativos como:
ChemFORWARD: plataforma abierta de evaluación de peligros e intercambio de datos para ampliar la disponibilidad de sustancias más seguras.
Clean Production Action (CPA): impulsa la eliminación de sustancias de alta peligrosidad mediante herramientas como GreenScreen® y ayuda a establecer mecanismos de gestión sistemáticos.
Conclusiones
Para acelerar la adopción de sustancias más seguras, las empresas pueden formar equipos interdepartamentales y ofrecer formación especializada; conseguir apoyo directivo; desarrollar planes según la guía gradual; y aumentar la inversión en I+D para desarrollar y ampliar las alternativas.
Participar activamente en organizaciones como ChemFORWARD, TCO y CPA permite seguir las tecnologías y normas recientes y reforzar una competitividad sostenible.
REACH24H Consulting Group, plataforma especializada de asesoramiento y cumplimiento químico, desempeña un papel esencial en la transición ecológica empresarial.
Como primer y actualmente único evaluador autorizado de GreenScreen y ChemFORWARD en Asia, REACH24H ofrece evaluación y certificación profesional y ayuda a utilizar herramientas de evaluación de alternativas ecológicas. Permite identificar y reducir pronto las sustancias peligrosas, prolongar la vida comercial de los productos y reducir riesgos jurídicos y presión regulatoria.
Para más información o consultas, puede contactarnos en customer@reach24h.com.
